A muchas personas les sorprende y les genera perplejidad el oír hablar de la posibilidad de obtener préstamos sin intereses ni comisiones. Y es normal. En el artículo de hoy veremos cómo funcionan los préstamos sin intereses, dónde encontrarlos y qué sentido tienen para ti y para las entidades financieras que los conceden. ¡Vamos allá!

Préstamos sin intereses. ¿Cómo es posible que concedan préstamos gratis?

Mucha gente que todavía no ha entrado en contacto con el mundo de los préstamos online se sorprende al oír que hay bancos y empresas que ofrecen préstamos gratis.

¿Pero por qué alguien daría algo gratis? ¿no pierden dinero con ello?¿qué ganan de conceder créditos sin intereses?¿no habrá ningún coste oculto? Las preguntas que suelen surgir al respecto suelen ser bastante numerosas y variadas.

Lo cierto es que sí, es posible conseguir crédito gratis, sin intereses ni comisiones, y sobre todo, sin ningún tipo de coste oculto; las condiciones son las mismas que al pedir un préstamo normal.

Por ejemplo, el plazo de devolución o los requisitos de concesión suelen ser prácticamente iguales que si se aplicasen intereses. La única desventaja del préstamo gratis (es decir, de la financiación sin intereses ni comisiones), es que el importe del préstamo es frecuentemente muy pequeño.

También debes saber, que la única tipología crediticia mediante la cual es posible conceder préstamos gratis es el crédito rápido.

A continuación, veremos qué son exactamente los créditos rápidos y los créditos rápidos sin intereses, por qué determinadas entidades financieras los ofrecen y cómo conseguirlos. En unos momentos descubrirás todo lo que necesitas saber para que puedas hacer frente a cualquier imprevisto económico que te haya surgido mediante la financiación sin intereses ni comisiones.

¿Qué es un préstamo sin intereses?

Un préstamo sin intereses es un crédito en el que la cantidad que el prestatario tendrá que devolver es igual al importe del propio préstamo, es decir, el préstamo no tiene ningún coste en concepto de intereses.

Por ejemplo, si decidieses solicitar un préstamo de 1000 euros, y la entidad acreedora te aplicase unos intereses del 0%, únicamente tendrías que devolver los 1000 euros. ¡De forma que el préstamo te habría salido gratis!

Ten en cuenta que los créditos sin intereses puede que no estén exentos de otros tipos de gastos, como por ejemplo, las comisiones de apertura y otras comisiones similares, y muy probablemente, se apliquen intereses de demora (es decir, intereses superiores al 0% que sí tendrías que abonar en caso de no devolver el dinero dentro del plazo establecido).

Los préstamos sin intereses suelen ser principalmente créditos rápidos, y en la mayoría de las ocasiones, este tipo de oferta suele aplicarse únicamente en el primer préstamo.

¿Qué es el préstamo rápido y qué tiene que ver con la financiación gratuita?

Hemos hablado de este producto crediticio en numerosas entradas. Los minicréditos o microcréditos, también conocidos como préstamos rápidos, son un tipo de servicio crediticio diseñado para ayudar a las personas a hacer frente a necesidades urgentes de dinero.

Los importes que es posible solicitar son bajos, el plazo de devolución es corto, la recepción del dinero y la totalidad del proceso de solicitud son altamente rápidos e inmediatos y los requisitos de aprobación son muy flexibles.

Es precisamente debido a estas características concretas, que el crédito rápido resulta la única vía por la que es posible para las entidades financieras prestar dinero sin intereses, es decir, ofrecer crédito gratis.

Por ejemplo, puesto que la entidad prestamista no obtendrá ningún rédito de ello, el hecho de que la totalidad del proceso esté automatizado y sea online, o de que el importe sea muy bajo, resulta fundamental para la viabilidad de este tipo de servicio.

¿Qué tipos de gastos suelen tener los préstamos?

La figura del préstamo bancario ha ayudado a muchísimas personas a materializar sus proyectos personales, y a numerosas empresas a crecer o mantener su actividad económica. No obstante, el préstamo, como cualquier otro producto bancario o comercial, conlleva determinados costes.

El préstamo es un servicio de ahorro; una persona o entidad decide posponer el consumo (es decir, decide no gastar su dinero) para así posteriormente invertirlo, en este caso, prestándolo a personas físicas o jurídicas a cambio de algo de intereses.

Además de los intereses que el prestamista espera recibir por arriesgar su dinero en la concesión de un préstamo, también existen otros costes asociados a la prestación de este tipo de servicio bancario, por ejemplo, el análisis del riesgo de los solicitantes de crédito, los gastos administrativos y burocráticos derivados de la gestión de la solicitud de un préstamo, el mantenimiento de toda la estructura informática y de datos con la que se lleva a cabo el análisis de riesgo y la aprobación final del préstamo, entre muchos otros.

Cuando, como usuario de un banco, decides pedir un crédito, tu solicitud pasará por una serie de laboriosos procesos burocráticos y de análisis de riesgo, ¡que en ningún caso son sencillos ni baratos de realizar! Y todos ellos son imprescindibles para el desarrollo de la actividad económica prestataria.

Por ejemplo, es necesario que se lleven a cabo los trámites burocráticos necesarios para que todo esté en regla con las políticas del país en el que opera el banco o entidad acreedora, o que se analice profundamente el riesgo de que cada préstamo, pues si se dejase dinero a demasiadas personas que no fuesen capaces de devolverlo, el servicio de concesión de préstamos dejaría de ser sostenible, perjudicando así a aquellos que sí son solventes y necesitan un préstamo (Pej: para comprarse una primera vivienda).

Como ves, todo es más difícil de lo que aparenta serlo desde fuera. Así, los costes de pedir un préstamo se suelen saldar mediante los propios intereses y la aplicación de determinadas comisiones.

A ti, como cliente de un préstamo, te interesará fijarte bien en la cantidad de estas comisiones e intereses, pues es el dinero extra que tendrá que salir de tu bolsillo para pagar por el servicio de crédito.

Para hacerte la vida más fácil, te dejamos a continuación, una lista con los tipos de gastos más frecuentes. Ellos son la forma en la que se articulan para el cliente los costes totales de los bancos de gestionar y conceder préstamos.

Así, cuando vayas a pedir un préstamo, tienes que tener en cuenta los siguientes gastos:

  • Comisiones de apertura: hacen referencia a los costes administrativos iniciales de solicitar un préstamo. Recuerda que procesar y analizar tu solicitud conlleva unos costes económicos determinados, provenientes del capital humano y de las infraestructuras necesarias para ello. Así, todos estos costes suelen incluirse en la comisión de apertura.
  • Comisiones de mantenimiento: en determinados servicios de crédito, como puede ser el caso de las tarjetas de crédito per se, es muy frecuente que se apliquen comisiones de este tipo. El coste proviene de los gastos administrativos y de riesgo de mantener la operación de crédito per se abierta, así como del mantenimiento de las tecnologías e infraestructuras utilizadas para ello.
  • Intereses u honorarios: se trata de la cantidad de dinero adicional al importe que se paga por un préstamo. Cuando solicitas un préstamo, debes devolver la cantidad prestada más los intereses. En ellos se incluye el riesgo de impago (cuanto mayor riesgo, mayores serán los intereses) y el propio pago por la prestación del servicio de ahorro per se (es decir, el pago a la persona física o jurídica por arriesgar su dinero. Si no existiese ningún tipo de beneficio para el ahorrador que actúa como prestamista y arriesga su capital, ¡Nadie concedería ningún préstamo!).
  • Comisiones de amortización anticipada: si decides saldar tu deuda antes del plazo acordado, es muy probable que tengas que abonar una comisión adicional.
  • Comisiones o intereses de demora: si no pagas tus deudas dentro del plazo acordado, probablemente se apliquen intereses adicionales.

También te recomendamos que consultes el siguiente artículo de La Vanguardia sobre los tipos costes de los préstamos personales, los cuales, son similares a los de los préstamos rápidos.

Por último, puede que ciertos costes únicamente se incluyan en la letra pequeña del contrato. Te aconsejamos que la leas siempre.

¿Es seguro solicitar créditos sin intereses? ¿Realmente existen?

En los últimos años, internet se ha convertido en un sitio mucho más seguro y libre de fraude de lo que solía ser en sus comienzos.

Hoy en día, realizar compras por internet, procesar datos personales a través de la red o solicitar servicios en Google es más fácil y seguro que nunca, todo gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías de detección de fraude y de spam, por parte de las grandes empresas tecnológicas como Google y de las propias empresas ofertantes de servicios en internet.

Así pues, solicitar un préstamo sin intereses es generalmente tan seguro como cualquier otra actividad cotidiana que todos hacemos regularmente en la web: hacer la compra, ver series o películas en Netflix, comprar cosas en tiendas online o descargar apps.

Aunque todas las empresas de crédito están sujetas a las regulaciones nacionales y europeas, siempre es aconsejable ser precavido con lo que se contrata o se compra, ya que, aunque se trate de algo muy improbable, tampoco no es imposible encontrarse con páginas o empresas falsas y fraudulentas.

A continuación, te dejamos una breve lista de tips y consejos de seguridad para que te asegures de que siempre escoges únicamente aquello que es seguro y de fiar a la hora de solicitar préstamos o préstamos sin intereses. ¡Vamos allá!

  • Si se te solicita de antemano (antes de que se te envíe el dinero) una cantidad exageradamente grande en relación con el importe del préstamo, desconfía. Ninguna entidad bancaria o empresa de crédito solicitaría a sus clientes intereses o grandes cantidades de dinero, antes, si quiera, de haber tenido lugar la propia recepción del préstamo.
  • Si la página web de la empresa o entidad de crédito no ofrece ningún tipo de información de contacto o ninguna vía para contactar con ella, desconfía.
  • Si encuentras páginas "caídas" (es decir, páginas que ya no están disponibles o que no pueden ser cargadas) dentro de la web de la entidad de crédito, desconfía. Las empresas reputadas siempre tienen su web actualizada y libre de errores, especialmente en lo concerniente a las empresas de créditos online, pues su actividad se desarrolla principalmente a través de la web.
  • Te aconsejamos utilizar un comparador de préstamos automático. Por ejemplo, Moni365 estudia y analiza en profundidad a las empresas y ofertas crediticias disponibles en el mercado, y únicamente incluye en su base de datos aquellas con mayor reputación, que están presentes en registros legales y que cumplen con las regulaciones españolas y europeas.
  • Lee siempre la letra pequeña del contrato. Incluso si se trata de créditos rápidos sin intereses, es posible que en la letra pequeña se incluya algún tipo de gasto inaceptable, por ejemplo, un tipo de interés de demora excesivo, entre otros.

¿Qué es exactamente un comparador automático de préstamos?

Un comparador automático de préstamos es una plataforma o sitio web diseñados para facilitar a los demandantes de crédito la búsqueda y comparación de ofertas crediticias.

Los comparadores de créditos buscan y analizan las ofertas de crédito disponibles en el mercado, y seleccionan e incluyen en sus bases de datos aquellas con las mejores condiciones.

Así, las personas interesadas en solicitar un préstamo, en lugar de tener que estar días o incluso semanas buscando y comparando ofertas (para ver cuáles tienen las mejores condiciones, con cuáles se pagarán menos intereses o cuáles provienen de empresas más reputadas), pueden simplemente acceder al comparador, introducir el importe y plazo de devolución en los que estén interesados y dejar que los algoritmos de la plataforma hagan todo el trabajo.

El comparador buscará y comparará las ofertas que más se ajusten a los parámetros introducidos por el usuario, analizando cientos de ellas en segundos.

De esta forma, la totalidad del proceso de búsqueda y solicitud se reduce de días o semanas, a minutos. ¡Podrás solicitar un primer préstamo online sin intereses de forma super fácil!

¿Pero qué sentido tiene que un banco o entidad conceda préstamos sin intereses?

Es muy probable que te estés preguntando por qué alguien en su sano juicio concedería un préstamo sin intereses, es decir, por qué alguien daría algo gratis, siendo que además para ese alguien la prestación del propio servicio le supone unos costes determinados.

La verdad es que existen muchos motivos por los que una empresa o entidad bancaria estaría dispuesta a ofrecer servicios o productos gratuitos a sus clientes.

Seguro que alguna vez te has encontrado supermercados que sirven muestras de comida gratuitas, empresas de telefonía que ofrecen algún móvil de regalo contratando una tarifa determinada, apps que tienen una versión gratuita completamente funcional o cursos educativos completamente libres de costes.

Generalmente, las empresas o las personas físicas con pequeños negocios ofrecen algún tipo de servicio o producto gratuito para aumentar el nivel de satisfacción de sus clientes o para desmarcarse de la competencia y atraer nuevos compradores, entre otros.

Por ejemplo, puede que seas una persona a la que no le llame la atención una determinada marca de fruta, pero un día, recibes una muestra gratuita y descubres que, en realidad, sus melocotones son increíbles, te hacen sentir una explosión de sabor y frescura increíble, ¡nunca habías probado algo tan dulce y fresquito!

Además, después de visitar su página web, también descubres que son de procedencia totalmente natural y ecológica. Así pues, el objetivo del ofrecimiento de muestras gratuitas es el de darte a probar productos o servicios para ayudarte a encontrar cosas de tu agrado que de otro modo no hubieras encontrado.

De esta forma, también es común encontrar bancos o empresas de crédito que tienen ofertas de préstamos sin ningún tipo de interés, o con un tipo de interés nominal del 0%. Con ello, intentan desmarcarse de la competencia y atraer a nuevos clientes potencialmente interesados en recibir un primer préstamo gratis, dándoles así la oportunidad de probar sus servicios para que sigan contratándolos si deciden que les gustan.

Cabe mencionar que normalmente estas ofertas suelen ser exclusivas para nuevos clientes, es decir, para prestamistas que realizan su primer préstamo con la entidad concesora. No obstante, tampoco es imposible encontrar préstamos gratuitos sin intereses diseñados para clientes recurrentes.

Desde luego, si estás interesado en pedir un préstamo (por ejemplo, necesitas hacer frente a algún gasto inesperado, como una avería o una derrama comunitaria) no dudes en intentar aprovecharte de este tipo de ofertas; mejor conseguir el préstamo sin intereses que con, ¿no?

¡Sigue leyendo para descubrir dónde y cómo conseguir este tipo de préstamos gratuitos sin intereses!

¿Cómo sé si el préstamo sin intereses no tendrá otro tipo de comisiones?

La mayoría de las veces, cuando un préstamo se ofrece libre de intereses, es muy poco probable que incluya otros tipos de comisiones de gran cuantía.

No obstante, existen algunos costes determinados, como los gastos de administración y procesamiento de la solicitud del préstamo, que sí es posible que se incluyan pese a tratarse de un préstamo sin intereses, principalmente porque de otra forma estos costes irían completamente a cargo de la entidad, haciéndole perder mucho dinero.

De todas formas, todo ello dependerá de la entidad concreta con la que solicites el crédito. Es de vital importancia que leas con detenimiento todas las condiciones y características de la oferta crediticia que vayas a contratar.

¿Qué importe es posible solicitar con los préstamos rápidos sin intereses?

El importe del préstamo que sea posible solicitar variará en función de tu solvencia y de la oferta crediticia que selecciones.

Por lo general, los préstamos rápidos sin intereses suelen tener importes pequeños, por ejemplo, de 300 euros. Ver préstamos sin intereses de más de 1000 euros es algo poco común y extraño.

Ten en cuenta que este tipo de operaciones financieras tiene un coste para la entidad prestataria, el cual no recupera debido al hecho de que ofrece el préstamo sin intereses. Por ejemplo, uno de estos gastos es el riesgo, o dicho de otro modo, la cantidad de impagos que habrá.

Puesto que se espera que haya un determinado número de clientes que no pueda devolver el préstamo, y puesto que no se está cobrando ningún tipo de intereses con los que cubrir dichos gastos, no resulta en absoluto viable ni sostenible el prestar grandes importes.

Solicita tu préstamo sin intereses hoy mismo

¿Cómo y dónde conseguir préstamos sin intereses? Existen principalmente dos vías para conseguir préstamos sin intereses, cuál escoger dependerá de tus circunstancias personales.

Solicitar préstamos sin intereses con una entidad bancaria tradicional

Es posible que la entidad bancaria de la que ya eres cliente tenga algún tipo de oferta crediticia de este tipo para sus clientes actuales.

Simplemente, ponte en contacto con tu banco o escríbeles un email informándoles de tu situación y preguntando si disponen de algún tipo de oferta de crédito sin intereses. De ser así, asegúrate de entender y analizar profundamente las condiciones.

Otra opción posible a este respecto es la de buscar en entidades bancarias de las que no eres cliente. Como hemos mencionado antes, es probable que dispongan de ofertas especiales para nuevos clientes de las que puedas beneficiarte, entre ellas, puede que dispongan de préstamos sin intereses.

Si no te importa abrir otra cuenta bancaria con una entidad diferente, esta podría ser una opción bastante interesante. Por supuesto, asegúrate de que las condiciones y características del préstamo encajan con lo que quieres y con tus circunstancias.

Solicitar préstamos sin intereses online

Básicamente, cuando se habla de solicitar préstamos sin intereses online a lo que en realidad se está haciendo referencia es a la contratación de un servicio crediticio con empresas especializadas en créditos rápidos.

Los préstamos rápidos, tal y como ya hemos vito en otras entradas, son un tipo de financiación crediticia caracterizada por su agilidad, inmediatez, flexibilidad y vía de solicitud, que suele ser online (de ahí que se utilice el término "crédito online" como sinónimo de "créditos rápidos").

Por ejemplo, los créditos rápidos no requieren papeleo ni extensos trámites burocráticos, sus requisitos de aprobación son muy flexibles (Pej: aceptan ASNEF) y la recepción es casi inmediata, en la mayoría de los casos, el dinero se envía al prestatario en cuestión de minutos.

El importe del préstamo rápido, no obstante, suele ser algo más pequeño (entre los 100 y los 6000 euros, aunque en ciertas ocasiones, puede llegar hasta más de los 10.000 euros) y el plazo de devolución corto (entre 1 mes y 2 años, dependiendo del importe seleccionado).

Así pues, se trata de una forma magnífica de conseguir financiación sin intereses, debido a que hay muchas empresas especializadas en la concesión de créditos rápidos, muchas de ellas ofrecen préstamos rápidos sin intereses para desmarcarse y dar a probar sus servicios a futuros clientes.

Para encontrar ofertas de este tipo, basta con que te dirijas a algún comparador automático de préstamos y consultes en la página de inicio si disponen de algún tipo de oferta de préstamos rápidos sin intereses para los ya clientes o para los interesados en solicitar su primer crédito.

Si tienen algún tipo de oferta de este tipo, siempre suelen indicarlo en algún rincón de la página principal, puesto que el objetivo de las plataformas de comparación de préstamos es hacer que el proceso de búsqueda de ofertas sea lo más rápido y eficiente posible.

Así pues, por nuestra experiencia, nosotros recomendamos utilizar el comparador de Moni365. Disponen de ofertas de préstamos sin intereses de hasta 300 euros, aúnan cientos de ofertas crediticias de decenas de empresas, y lo mejor de todo, todas ellas han sido analizadas y estudiadas previamente para garantizar, no solo su seguridad, sino también el que tengan condiciones flexibles y favorables.

Documentación y requisitos para solicitar un préstamo sin intereses

Solicitar préstamos sin intereses no se diferencia mucho de solicitar un préstamo normal. Los requisitos, garantías y procesos burocráticos necesarios son prácticamente los mismos.

Así pues, para que se te apruebe la solicitud, independientemente de que se trate de tu primer préstamo sin intereses o no, deberás cumplir los siguientes requisitos y aportar la siguiente documentación:

  • Disponer de DNI, NIE o NIF. Tu situación en España debe ser legal.
  • Tener entre 18 y 65 años, aunque algunas entidades pueden adelantar la edad mínima hasta los 25 años.
  • Ser titular o cotitular de una cuenta bancaria, en la que se te hará el ingreso del crédito.
  • En ocasiones, puede que se solicite algún justificante de ingresos (Pej: una nómina) con lo que demostrar tu solvencia, es decir, el que serás capaz de devolver el préstamo.
  • No estar en ASNEF o registros de morosidad similares. No obstante, muchas empresas de préstamos rápidos generalmente aceptan a clientes en ASNEF.

(Por supuesto, la documentación y requisitos necesarios pueden variar ligeramente en función del tipo de entidad con la que solicites el préstamo sin intereses).

Como ves, no hay que hacer ningún esfuerzo burocrático o administrativo adicional para solicitar o conseguir préstamos gratis. Si además decides solicitarlo mediante empresas de préstamos rápidos, es decir, mediante la vía de los préstamos online, la totalidad del proceso se llevará a cabo a través de internet y en minutos.

¿Puedo solicitar préstamos sin intereses pese a tener un mal historial crediticio?

Si has tenido problemas para conseguir préstamos o te has encontrado con la problemática de que te los conceden, pero aplicándote intereses elevados (debido a, por ejemplo, una mal historial crediticio), debes saber que igualmente tienes posibilidades de conseguir un préstamo gratis sin intereses, de hecho, las mismas o incluso mayores que las de conseguir un préstamo convencional.

Existen varios motivos por los que los intereses aplicados por las entidades acreedoras pueden ser mayores de lo habitual, siendo uno de ellos el riesgo. A mayor probabilidad de impago, mayores deben ser los intereses para que la actividad prestamista resulte sostenible.

Ten en mente que, para que a una entidad crediticia le resulte viable conceder crédito, los intereses que obtenga por parte de todas los prestatarios deben ser superiores a la suma total de los préstamos no devueltos (de los impagos).

Predecir esta cantidad es posible gracias a la estadística y el análisis de riesgo (es decir, gracias al profundo estudio de las características y circunstancias financieras de los prestatarios, especialmente de aquellos que incurren en impagos).

De esta forma es posible determinar de antemano qué intereses será necesario aplicar a un grupo de personas con unas características financieras determinadas para que la actividad crediticia resulte sostenible.

Por ejemplo, imagina que el riesgo de impago de un cliente o grupo de clientes determinado es del 50%. Ello significa que de cada 100 clientes con esas características a los que se les preste dinero, 50 lo devolverán y 50 incurrirán en el impago.

Así, la entidad prestamista, para que a esta le resulte factible prestarles dinero sin caer ella misma en números rojos, debe solicitar intereses lo suficientemente elevados como para que esos 50 clientes que sí devolverán el préstamo cubran todas las pérdidas de los otros 50 clientes que no los devolverán. Si el riesgo fuese del 10%, los intereses podrían ser mucho menores.

Si tienes un mal historial crediticio y una situación financiera poco solvente, el riesgo o probabilidad de que no puedas devolver el préstamo solicitado es elevado. Y la única forma en la que resulta sostenible dejar dinero a personas en estas circunstancias, es aplicando intereses altos.

Debido a ello, si tienes un mal historial crediticio, será más difícil que obtengas buenas condiciones a la hora de solicitar préstamos. No obstante, con los préstamos gratis sin intereses, la cuestión es ligeramente diferente.

Como hemos visto antes, este tipo de préstamos se utilizan a modo de muestra gratuita de los servicios crediticios de la entidad prestamista concededora, con el objetivo de que los clientes puedan decidir si son de su agrado y si seguir contratándolos en el futuro.

Puesto que se trata de una oferta promocional, no tiene sentido que se añadan más o menos intereses; la oferta es la misma para todos los clientes. Lo único que importará es que seas capaz de devolver el préstamo.

Así pues, las probabilidades de que te concedan préstamos sin intereses serán incluso ligeramente mayores que en los préstamos normales (con intereses), principalmente debido a que es más probable que el cliente sea capaz de devolver un importe sin intereses que un importe con intereses elevados.

En definitiva, no solo te será posible solicitar préstamos sin intereses pese a tener un mal historial crediticio, sino que además, también te será ligeramente más fácil obtenerlos. El único requisito a este respecto será que seas lo suficientemente solvente como para devolver el importe del préstamo.

¿Y si no puedo devolver el importe del préstamo?

En caso de no poder devolver el importe del préstamo, es muy probable que sí se apliquen comisiones o intereses de demora. Es importante que estudies si te será posible devolver el préstamo dentro del plazo de devolución acordado. Aunque se trate de un préstamo sin intereses, ¡el importe se debe devolver!

Si solicitas tu préstamo a través del comparador automático de créditos de Moni365, te recomendamos que contactes con su servicio de atención al cliente. Puesto que Moni365 selecciona las ofertas crediticias con las condiciones más flexibles, en muchas ocasiones es posible negociar un nuevo plazo de devolución sin que se apliquen intereses de demora o comisiones.

¿Qué otros tipos de préstamos es posible conseguir sin intereses ni comisiones?

Ahora que ya sabes que existen los créditos rápidos si intereses, es posible que te preguntes si hay otros tipos de préstamos que también sean posibles de obtener de forma gratuita, por ejemplo, puede que tengas curiosidad por saber si existen los préstamos personales sin intereses.

Lo cierto es que el crédito rápido es prácticamente el único tipo de producto crediticio que resulta viable ofrecer sin intereses. En otros tipos de préstamos, como en el préstamo personal, los importes prestados son más elevados, haciendo que de ninguna su concesión resulte factible de forma gratuita.

Además, el plazo de devolución de los préstamos de mayores importes es más largo, haciendo que la entidad prestamista incurra en mayores pérdidas en concepto de gastos de gestión o mantenimiento.

Consideraciones finales

Conseguir créditos sin intereses no es imposible. El único problema es que el importe que es posible solicitar es muy bajo, y el plazo de devolución, acotado. Además, muchas de estas ofertas solo es posible obtenerlas si se trata de tu primer préstamo con la entidad prestamista.

Si no te es posible satisfacer tus necesidades de financiación con esta alternativa crediticia, siempre queda una segunda opción: buscar préstamos con intereses bajos.

Si lo que necesitas es poco dinero pero de forma muy rápida, en Moni365 encontrarás una gran cantidad de ofertas de préstamos online rápidos a un muy bajo tipo de interés. Podrás pedir hasta un máximo de 6000 euros a devolver en un plazo de 2 años.

Si lo que necesitas son cuantías más elevadas, la mejor opción es recurrir a un préstamo personal con una entidad financiera convencional. El truco para reducir la cantidad de intereses a pagar en este último supuesto es el de devolver el préstamo lo más rápido posible.

Recuerda que los intereses están incluidos en la cuota mensual, que pagas mes a mes. Cuantas más cuotas, es decir, cuanto mayor sea el plazo de devolución, mayores serán los intereses que pagues.

Así, si consigues encontrar una buena oferta con unos tipos de interés bajos, y además eres capaz de devolverla muy rápido, el coste de la operación de financiación será muy pequeño. No olvides, no obstante, que pagar un préstamo antes del plazo acordado suele conllevar el pago de comisiones por amortización anticipada.