En el artículo de hoy te daremos toda la información que necesitas sobre ellos, veremos qué son los microcréditos o microcréditos rápidos, sus características, qué tipo de entidades los conceden , a qué tipo de cliente, y mucho más. ¡Sigue leyendo!

Qué son los microcréditos

Los microcréditos, micropréstamos, o en ocasiones, también denominados microcréditos rápidos, son un tipo de producto crediticio diseñado para ayudar a las personas y empresas con necesidades pequeñas de financiación, así es como los define el Banco de España en su página web.

Puede que se te haya estropeado la lavadora o la nevera, que se te haya averiado el coche, o que estés interesado en comprar ese bar que se vende en la calle de enfrente.

A su vez, puede que actualmente no tengas dinero suficiente en tu cuenta corriente, o puede que, por cualquier razón, no puedas hacer uso del mismo.

Además, puede que el banco de toda la vida del que eres cliente, te ponga muchas trabas burocráticas para dejarte el dinero, o que te ofrezca condiciones que no se ajustan a tu necesidad, por ejemplo, un plazo de devolución muy largo.

Si esta es tu situación, sea cual sea el motivo para el que necesites financiación, y sea cual sea la cantidad de dinero de la que dispongas actualmente, la figura del microcrédito es el instrumento crediticio perfecto.

Desde luego, si no eres un cliente o usuario habitual del mercado del crédito, te aconsejamos que busques toda la información posible sobre los conceptos crediticios y financieros más importantes. No te preocupes, a través de nuestros artículos aprenderás, de forma rápida y clara, todo lo que necesitas saber para desenvolverte adecuadamente en este mercado. ¡Sigue leyendo!

¿Cómo nació la idea del microcrédito?

El origen de los microcréditos es asiático. Nacieron en Bangladesh en los años 60, de mano de Muhammed Yunus, un economista indio que concibió la idea con el objetivo de erradicar la pobreza.

El proyecto consistía en ofrecer préstamos por un importe pequeño, para que las personas de estos países pudiesen crear negocios o emprender actividades económicas que aportasen valor a la comunidad y que les generasen un rédito monetario, con el que posteriormente devolver el crédito.

Ten en cuenta que el costo de vida en estos países es y era mucho más bajo, por lo que los prestatarios no necesitaban mucho dinero para iniciar nuevos pequeños negocios.

El modelo pronto fue adaptado e importado a Europa y América, solucionando importantes problemas que veremos en secciones posteriores.

¿Qué hace tan especial a este tipo de préstamos?

Entender qué son los micropréstamos es algo muy sencillo. Básicamente, se trata de una cantidad relativamente pequeña de dinero prestada por parte de un banco o por entidades financieras similares. Sus intereses y/o tasas TAE suelen ser elevados, el importe pequeño, de entre 3 y 5 dígitos, el periodo de devolución corto, normalmente, de entre 30 días y 1 año, y sus condiciones de aprobación y concesión muy flexibles, así como la burocracia necesaria para su solicitud. De hecho, la solicitud y aprobación de este tipo de préstamos suele ser muy rápida; si solicitas uno, en menos de 24 o 48 horas tendrás la totalidad del importe que solicites en tu cuenta corriente, en ocasiones, incluso en minutos.

Es en esta característica en la que reside la magia de este tipo de préstamos.

Tradicionalmente, los bancos se han enfocado exclusivamente en la concesión de préstamos con un importe mucho mayor, de al menos, decenas de miles de euros, y por lo tanto, con condiciones de solicitud mucho más duras.

Ello suponía un problema importante para todas las personas físicas o jurídicas que tuviesen algún tipo de necesidad de financiación urgente y cuyo importe a solicitar no fuese muy elevado. Especialmente, si estas personas, o incluso empresas, no disponían de ningún tipo de aval o garantía de su solvencia, o las mismas no eran muy elevadas.

Así, los microcréditos se popularizaron en los países occidentales por la solución que daban a este problema, y su uso se acrecentó con la llegada de internet, al haberse reducido enormemente el papeleo necesario.

Hoy en día este tipo de préstamos son solicitados casi exclusivamente en línea, y la demanda de los mismos no ha hecho más que crecer año tras año.

En definitiva, si necesitas relativamente poco dinero y estás pensando en pedir un préstamo, el microcrédito es la opción ideal. Podrás disponer de el en muy poco tiempo, no tendrás que estar tramitando solicitudes y formularios interminablemente y tendrás una alta probabilidad de que te lo concedan, puesto que, como hemos mencionado las condiciones de aprobación de estos préstamos son altamente flexibles.

Ventajas y desventajas de los microcréditos

A continuación, te expondremos las ventajas y desventajas de los microcréditos de forma detallada, esquemática y clara, para que puedas comprenderlas en mayor profundidad y meditar si el microcrédito es realmente la opción que más te interesa.

Las principales desventajas de los microcréditos son las siguientes:

  • Altos intereses o tasas TAE.
  • Periodos de devolución cortos, aunque muchas empresas de microcréditos ofrecen condiciones bastante flexibles al respecto.
  • El importe prestado suele ser pequeño.

Por lo tanto, si tu necesidad de financiación es muy grande, o crees que no serás suficientemente solvente para hacer frente a unas TAE elevadas y a un periodo de devolución tan corto, es posible que no sea la mejor opción para ti.

Por otro lado, las ventajas más importantes de los microcréditos son las siguientes:

  • Sin trámites ni papeleo, su solicitud y aprobación es muy rápida. Es un tipo de préstamo diseñado para ser flexible y ágil.
  • La totalidad del proceso puede llevarse a cabo online.
  • El ingreso del dinero se suele hacer entre las 24 y 48 horas posteriores a la solicitud del préstamo, y en muchas ocasiones, incluso en minutos.
  • Condiciones muy flexibles en lo que se refiere a la presentación de avales o garantías. En muchas ocasiones, en función del importe solicitado, es posible que no se pida ninguna garantía de solvencia, ni si quiera una nómina.

Si necesitas unos pocos miles de euros extra para abrir un pequeño negocio, o para hacer frente a cualquier emergencia o imprevisto financiero, entonces, sin duda, este tipo de préstamo podría ser el adecuado para ti.

¿Quiénes suelen recurrir a los microcréditos?

Los microcréditos son una herramienta de financiación utilizada tanto por pequeñas empresas o negocios como por autónomos o personas con la necesidad de cubrir algún gasto personal.

Las empresas, negocios o autónomos, suelen tener unas necesidades de liquidez altas, y puede que no siempre dispongan de suficiente dinero (es decir, de suficiente liquidez) para desarrollar su actividad económica.

Esto no quiere decir que no sean solventes o que estén en pérdidas; por ejemplo, puede que reciban el pago por sus servicios al final de la prestación de los mismos, y que durante el tiempo transcurrido entre medias necesiten hacer frente a gastos de diversa índole, o puede que algún cliente se haya retrasado en los pagos, generando problemas de liquidez. Así, mediante la figura del microcrédito, les es posible recibir dinero de forma rápida para hacer frente a estas necesidades urgentes de financiación.

En lo que respecta a las personas físicas, la situación es algo similar a la de las empresas y negocios. Algunas personas tienen sus ahorros invertidos en distintos activos y no pueden acceder a los mismos si ocurre algún imprevisto económico, otras acaban de realizar alguna adquisición por una gran cantidad de dinero y puede que tengan la mala suerte de que acto seguido se les estropee el coche. En todas estas situaciones, la figura del microcrédito puede venir como anillo al dedo.

¿Qué costes suelen tener los préstamos?

Antes de llevar a cabo la solicitud de cualquier tipo de préstamo, es importante que analicemos con detenimiento nuestra solvencia financiera y si nuestra situación nos permitirá hacer frente a los costes del crédito, es decir, que tengamos nuestras finanzas bajo control.

Pese a que, como hemos dicho anteriormente, existe la posibilidad de obtener créditos gratuitos (es decir, créditos sin TAE y sin intereses ni comisiones), por ejemplo, siendo usuario de plataformas como la de Moni365, ello no es lo habitual.

Normalmente, los clientes de los servicios de crédito suelen incurrir en los siguientes gastos al solicitar un préstamo:

  • TIN o tasa de interés nominal: es el interés que se pagará al banco o entidad prestamista por el dinero prestado. No incluye otros costes adicionales, como las comisiones.
  • El TAE o tasa anual equivalente: es un indicador similar al TIN, pero más completo. El TAE refleja el coste total anual del préstamo en unidades porcentuales. Por ejemplo, si solicitas un crédito de 1000 euros a tu banco con un plazo de 1 año a un 100% TAE, significa que el total del dinero que tendrás que pagar al banco será de 2000 euros, en concepto tanto de intereses como de comisiones u otros gastos que pudiera haber. De esta forma, la TAE es el indicador al que más atención le tendrás que prestar, pues actúa como un "resumen" del total de los gastos.
  • Comisiones por apertura : es la cuota o cantidad que debe abonarse a la entidad acreedora por la apertura de la operación financiera, es decir, por la concesión del crédito.
  • Comisiones por cancelación anticipada: es la cantidad extra que debe abonarse al banco o entidad acreedora cuando se produce la devolución de la deuda antes del plazo de vencimiento acordado.
  • Otro tipo de comisiones: por ejemplo, si se trata de una tarjeta de crédito, puede que se te cobren comisiones anuales de mantenimiento. Además, en la mayoría de préstamos existirán intereses o comisiones de demora.

El dato más importante en el que te tienes que fijar es la tasa TAE, pues incluirá el resto de comisiones y los intereses cobrados por el banco o entidad acreedora. Posteriormente, mediante ella, tienes que calcular, en base al importe del préstamo, la cantidad absoluta que devolverás; eso será el coste real de tu crédito.

¿Qué intereses y costes debo tener en cuenta al pedir un microcrédito? ¿Qué es la TAE?

A la hora de solicitar este tipo de préstamos, tal y como hemos mencionado anteriormente, es importante, primero que nada, mirar la tasa TAE.

Echarle una mirada rápida a este indicador te aportará prácticamente toda la información que necesitas saber sobre el coste del préstamo.

La TAE indica el coste anual del préstamo. Es decir, lo que pagaríamos en concepto de intereses y comisiones por cada periodo anual.

No obstante, la duración o plazo de devolución de los microcréditos suele ser muy inferior al año.

Lo que esto significa es, por lo tanto, que el coste del minicrédito será proporcional al plazo de devolución acordado, para una TAE determinada.

Es decir, si te ofrecen una TAE del 3752% para un préstamo de 300 euros, significa que al finalizar el año tendrías que devolver el 3752% de ese dinero, además de la cantidad prestada inicialmente. No obstante, si el plazo de devolución es de 20 días, se calculará la parte proporcional. De esta forma, para 20 días tendrás que devolver 90 euros.

De esta forma, casi la totalidad del coste vendrá dada por la TAE, y podrás calcular el coste para el plazo que te interese como te hemos mostrado en el ejemplo.

No obstante, es importante leas a fondo toda la información de la oferta crediticia en la que estés interesado, que entiendas las comisiones e intereses que se te aplicarán y todas las condiciones del préstamo.

¿Existen los microcréditos gratis?

Después de que hayas analizado las ventajas y desventajas de los microcréditos, si lo que todavía te echa para atrás son las altas TAE, entonces, te encantará leer lo que viene a continuación.

Son muchos los motivos por los que los prestatarios aman este tipo de crédito. Es rápido, fácil y todo un seguro de vida contra emergencias.

Son estas condiciones tan flexibles y sencillas las que convierten a este tipo de préstamo en el producto crediticio ideal.

No obstante, todavía hay más. Sí, algunas entidades bancarias ofrecen microcréditos gratis a sus nuevos clientes.

Espera que te veo venir; que ofrezcan créditos gratis no significa que no tengas que devolver el importe prestado al prestamista, lo que significa es que no se aplicarán intereses, la TAE será cero.

No tener intereses o tener una TAE del 0% es el sueño de muchos prestatarios, ya sean personas físicas o jurídicas. De esta forma, pedir un préstamo ahora, no solo es fácil y rápido, sino que también barato, de hecho, ¡gratis!

Así, algunas plataformas como la de Moni365 ofrecen ofertas de crédito gratuitos para clientes primerizos. Te aconsejamos echarle un vistazo antes de que estas ofertas dejen de estar disponibles, ¡ni se te ocurra perdértelas!

Moni365 es una base de datos de entidades bancarias y empresas de crédito, así como de los distintos tipos de créditos que ofrecen.

Normalmente, las personas interesadas en solicitar un préstamo tienen que pasar días, en ocasiones, incluso semanas, buscando ofertas crediticias y comparándolas entre ellas. La tarea es laboriosa y larga; rellenar formularios y solicitudes de información, contactar con decenas de bancos, mirar que productos tienen menor TAE, qué productos tienen un plazo de devolución más favorable, entre otros.

Resulta gracioso que, para pedir un préstamo rápido, que en muchas ocasiones suele concederse en minutos, ¡haya que estar semanas investigando!

Pero claro, nadie quiere perderse las mejores ofertas y terminar contratando aquellas con mayores tasas TAE o aquellas con intereses más altos, en definitiva, nadie quiere perder dinero.

Moni365 nace como una solución a este problema. Basta con introducir el importe y el plazo de devolución deseado, y los algoritmos de la plataforma seleccionarán las mejores ofertas existentes de su base de datos de miles de bancos y empresas de crédito. En cuestión de minutos, te enviará una selección de las mejores, explicando sus características de forma muy clara y sencilla. Así, bastará con que elijas con cuál de ellas proceder y, ¡listo!, en menos de 48 horas, o puede que incluso en minutos, tendrás tu dinero en el banco.

Tanto si eres un cliente habitual de este tipo de servicios y estás muy enterado de como funciona el mercado de los préstamos como si eres un usuario primerizo en el mundo de las finanzas, lo más aconsejable es utilizar un comparador automático de préstamos; te ahorrará semanas de navegación por internet, llamadas y correos electrónicos.

Cómo y dónde solicitar un microcrédito: todo lo que necesitas saber

Hasta aquí hemos visto qué son los microcréditos, cómo nacieron y cómo pueden sernos de ayuda para hacer frente a necesidades inmediatas de financiación. A continuación, te enseñaremos todo lo que necesitas saber sobre cómo y dónde pedir micropréstamos. ¡Sigue leyendo!

¿Dónde puedo solicitar un microcrédito?

Existen una gran cantidad de empresas y servicios de microcréditos. Aunque los bancos tradicionales también disponen de este tipo de producto crediticio, lo más recomendable si tienes prisa y necesitas que las condiciones sean lo más flexibles posibles, es acudir a empresas especializadas en la concesión de microcréditos.

Existe un gran número de estas en toda Europa y en España y prácticamente la totalidad de las mismas opera única y exclusivamente de forma online.

Su principal ventaja frente a los bancos tradicionales es, por lo tanto, la velocidad de concesión y la flexibilidad ofrecida en cuanto a las garantías.

El banco de toda la vida tiene una cantidad mayor de productos crediticios de los que ocuparse, por lo que su especialización, en cuanto a este tipo concreto se refiere, es menor. Las garantías solicitadas y los trámites requeridos suelen ser generalmente mayores y no siempre es posible realizar la totalidad del proceso de solicitud de forma online. Por último, puesto que ya eres su cliente, es poco probable que dispongan de ofertas de préstamos sin intereses para ti.

No descartes de lleno la opción de llamar a tu entidad bancaria de toda la vida, de hecho, te aconsejaríamos que lo hicieses, para tener un mayor abanico de posibilidades.

Si no tienes tiempo ni ganas de estar llamando y estudiando todas las ofertas crediticias de las que estas entidades tradicionales disponen, la mejor opción será recurrir directamente a empresas especializadas en microcréditos.

Para encontrar directamente las mejores ofertas crediticias y las mejores empresas de este tipo, te recomendamos que utilices un buscador automático de préstamos, como el de Moni365.

Como hemos explicado anteriormente, este tipo de plataformas disponen de cientos de datos e información sobre entidades crediticias y sus respectivas ofertas. Tras introducir una serie de parámetros determinados, sus algoritmos buscan por ti cuáles son los mejores productos crediticios; cuáles presentan las mejores condiciones en base a las necesidades introducidas, ahorrándote así la laboriosa y pesada tarea de tener que realizar la búsqueda y análisis manual de todas estas ofertas crediticias tú mismo.

¿Qué requisitos piden para este tipo de préstamos?

Este tipo de créditos rápidos suelen concederse sin la necesidad de excesivas garantías ni requisitos. En muchas ocasiones, en función del importe y el plazo de devolución en los que estés interesado, es posible que ni si quiera sea necesario que presentes documentación más allá de tu DNI y cuenta bancaria.

Los requisitos para la solicitud y posterior aprobación de estos préstamos son mínimos;

  • Disponer de DNI, NIE o NIF; que tu situación en España esté regularizada.
  • Tener entre 18 y 65 años, aunque algunas empresas de microcréditos conceden préstamos únicamente a mayores de 25 años.
  • Ser titular o cotitular de una cuenta bancaria (en la que se te ingresará el dinero).
  • Una conexión a internet con la que hacer la solicitud y ¡listo!

Como ves, la rapidez y facilidad de este producto crediticio son impresionantes. En la mayoría de las ocasiones, basta con presentar documentación básica.

No obstante, si quieres pedir créditos rápidos de cuantías mayores, algunos requisitos adicionales pueden ser los siguientes:

  • Disponer de nómina
  • Disponer de algún tipo de justificante con el que acreditar que obtienes ingresos regulares
  • Disponer de algún tipo de aval o garantía
  • Tener un buen historial crediticio
  • No estar en listas de morosidad como la de ASNEF; no haber incurrido en impagos de facturas o préstamos en el pasado

De todas formas, estas condiciones siguen siendo mucho más "light" que la de cualquier otro tipo de préstamo, como el préstamo personal. Además, existen muchas empresas de microcréditos, muchas de ellas tienen requisitos muy flexibles con sus clientes, concediendo préstamos incluso a aquellos que estén en listados de morosidad.

¿Y si no tengo suficiente dinero para la devolución del préstamo?

Antes de realizar la solicitud de uno o más préstamos, es importante analizar con detenimiento la situación financiera en la que te encuentras y las condiciones de los productos financieros que vayas a contratar. Nunca pidas más préstamos si no puedes pagar tus deudas presentes.

Existe una excepción a esta regla, que puede salvarte la vida en caso de no tener suficiente para hacer frente a tus obligaciones presentes, es lo que se conoce como la "reunificación de deudas". No obstante, hablaremos sobre la misma en otros artículos.

Si has pedido un microcrédito que no puedes devolver en el plazo acordado, lo más probable es que se te apliquen comisiones o intereses de demora, es decir, que pagues un poco más como compensación por el retraso.

Otras empresas ofrecen condiciones más flexibles con clientes habituales o en según que circunstancias. La mejor opción es ponerse en contacto con el banco o entidad acreedora, explicar tu situación e intentar llegar a un nuevo acuerdo.